Tú que traes el acero
a esta firme, dura patria.
Que dolido con tus manos
escarbas entre la tierra,
arrancando frío de ella
de entre todas sus entrañas
vivas de madre piedra,
el metal de nuestros hombres.
Tú que traes cada plato
cada vaso, silla y mesa
Que alzando fiero los hombros
aras campos infinitos
bajo arena de fuego.
Y aún triste tus ojos
obras de vida el milagro
en llanuras que de trigo vistes.
Tú que traes nuestra calma
a cada ajeno, cada hijo
Que valiente aventuras
indomable, tan salvaje
y marchas dolor adentro
entre rifles, -Un latido
de hombre siendo guerrero-.
Muerte que a la vida das
valiente por amor
a pesar del hierro.
Tú que alegre eres padre
alegre madre y niño,
que eres de tierra
hormigón y sal
Eres yunke, eres nuestro.
Y enamoradamente
regalas el pan que tomo
traes el agua que bebo
y el asfalto que piso.
Porque de amor eres héroe
de amor eres obrero.