Poema: Obrero

Tú que traes el acero
a esta firme, dura patria.
Que dolido con tus manos
escarbas entre la tierra,
arrancando frío de ella
de entre todas sus entrañas
vivas de madre piedra,
el metal de nuestros hombres.

Tú que traes cada plato
cada vaso, silla y mesa
Que alzando fiero los hombros
aras campos infinitos
bajo arena de fuego.
Y aún triste tus ojos
obras de vida el milagro
en llanuras que de trigo vistes.

Tú que traes nuestra calma
a cada ajeno, cada hijo
Que valiente aventuras
indomable, tan salvaje
y marchas dolor adentro
entre rifles, -Un latido
de hombre siendo guerrero-.
Muerte que a la vida das
valiente por amor
a pesar del hierro.

Tú que alegre eres padre
alegre madre y niño,
que eres de tierra
hormigón y sal
Eres yunke, eres nuestro.
Y enamoradamente
regalas el pan que tomo
traes el agua que bebo
y el asfalto que piso.
Porque de amor eres héroe
de amor eres obrero.

Poema: Algún lugar de algún sitio

Quizá en algún lugar
de algún sitio
el río Atrato esconde
un fusil
35 balas
y dos cargadores.

También puede ser
que ese algún sitio
de algún lugar
sea hermosamente
bonito.
Y aún se esconde.

No lo podemos ver
ni tú ni yo pero;
pero,
alguien lo mira y es.
Entonces existe
Algún lugar
de algún sitio

Donde el hombre
no tiene porqué
y no tiene que rendirse.
Sólo bastaba
un fusil olvidado

Y la disposición de
ser hermosamente
libre.

Tras el acuerdo de Paz entre Colombia y las fuerzas guerrilleras de las FARC, se han producido cientos de asesinatos de ex-guerrilleros desarmados por parte de fuerzas paramilitares obedientes al Estado colombiano. Tambien el rearme de una parte importante de la guerrilla histórica, dispuesta a morir luchando ante el narco-Estado. Cada asesinato es un crimen y es terror blanco. La dignidad y la fuerza es para aquellos hombres y mujeres que han abandonado la guerra a pesar de la muerte. Cuando el resistencialismo ha tocado a su límite. La vergüenza es para el Estado colombiano por la venganza que obliga a los hombres y mujeres a retomar el fusil.

Con la disposición de ser hermosamente libre, Falcata. A todos los hombres de todos los frentes que plantan cara al Estado burgués criminal y corrupto de Colombia: Victoria.

Poema: Vientos de hojalata

Por tu barba caen las olivas
verdes y moras de Gaza
Por tu cuello desciende la raíz
de los piés del no-niño
Aquel que no fue por vientos
de hojalata.

Las barras de tu cárcel son
y son de seda y lástima
El hombre hecho silencio
¿Hasta dónde hombre?
Volverán las flores de oro
cuando seas de plata.

Tus manos tomarán el ladrillo
que te toma
Tus talones vencerán la piedra
que te vence
Tu cuerpo será la arena testigo
del metal, inocente.

¿Volverán las flores de oro
cuando seas de plata?


Julian Assange está siendo torturado tras años de exilio por revelar cientos de miles de crímenes imperialistas de los Estados Unidos en Afganistán e Irak, además de miles de ‘cables’ de corrupción y sangre de todos los Estados del mundo. Aún vive. Amnistía ahora, el recuerdo después.

Por el autor, Falcata.

Poema: Dejar de ser

Hoy que la luna sigue siendo luna
y el mar, mar y la tierra, tierra
yo me atrevo a dejar de ser
un inmóvil, un tranquilo cobarde
y empuño un fusil, un cuchillo,
un temblor, un nervio y un sudor.
Entreno para la guerra, para romper
la paz sobre la que me escupen,
sobre la que me ametrallarán
y sobre la que seguiría siendo
un inmóvil, un tranquilo cobarde
sin empuñar un fusil, un cuchillo,
un temblor, un nervio y un sudor.

Por el autor, Falcata.

Poema: A Manuel Pérez Martínez

Vive en tus huesos
la brisa que galopa
por el infinito campo
de Miguel Hernandez.
De aceituneros
es el hombre que inmola
la verdad al aire.
¿Volverán las bestias
a recorrer tu cuerpo?
¿Volverá la fiera
a moder el cielo?

La revolución, ella
no puede esperarnos.
Está ahí, pero no puede
esperarnos.
Sin embargo yo te espero
“con la palabra que nos une”.
Ella no puede esperanos.

Vive en tus huesos
la revolución.
Sé que no puedes,
que no puedes esperarnos.
Pero yo te espero
“con la palabra que nos une”

Camarada.

Éste 1 de noviembre que llega el camarada Manuel Pérez Martínez cumple 75 años, gravemente enfermo en prisión y con más de la mitad de su vida en la trinchera de las cárceles; sin conocerle delito de sangre alguno. Ningún hombre merece el olvido, menos aún después de haber luchado. Libertad presos políticos. Amnistía total. IMPORTANTE: ES NECESARIO PROPAGAR LA SOLIDARIDAD PARA CONQUISTAR LA LIBERTAD DE LOS PRESOS COMUNISTAS, VISITAD PRESOS.ORG.ES

Por el autor, falcata.

Poema: Canción del novio soldado

Te quiero rodeado por la goma
que apuntan a matarme.
Llevando tres piedras te quiero
Logro apenas asomarme.

Te quiero a punto de todo
ellos vienen a llevarme.
Tirando tres piedras te quiero
Logro apenas levantarme.

Te quiero huyéndo del Estado
que logrará encerrarme.
Dejando tres piedras te quiero
Logro apenas amarte.

Por el autor, Falcata.

Poema: El campo

Dicen que no puedo pisar este campo
aquí donde siempre te escribo,
que esta tierra, misma que la de allá,
pertenece a un señor que nadie ha visto.
Dicen que suyo es hasta el barro
suyas son las hojas, el toro y el viento.
Delito ahora es vestirse de su fango
y mirar lo que a través de sus rejas miro.
Delito ahora es el becerro enamorado
que a amar lejos del umbral se atreva,
y será crimen incluso el amor más tierno
ese que los niños llaman de verano.

Dicen que no puedo pisar éste campo
aquí donde siempre te escribo.

Por el autor, Falcata.

Poema: La piedra de mi mano

Cómo voy a abandonar la piedra que tengo en la mano
si aún el aire, aún la tierra, aún la casa y aún el pájaro
no son universales. Cómo dejaré la tinta en la boca del amo
si aún la imprenta, aún el periódico, aún la tele y aún tú
no son Derechos del Hombre. Cómo dejaré la guerra

En medio de la guerra.

Por el auto, Falcata.

Poema: Rojava arde

Es de noche ¿Qué vas a hacer?
Rojava arde, está ardiendo.
En Ras al Ain el llanto pétreo
de un crío explota en el aire.
En Tel Abyad la mirada perdida
de una cría acuchilla la piedra.
Los muertos de siempre arden.

Es de noche ¿Qué vas a hacer?
Rojava arde, está ardiendo.
Una columna infinita de féretros
marchará mañana, un gran baile
que irá de Oriente a Occidente.
Cubrirá donde la sangre llegue.
Los muertos de siempre arden.

Es de noche ¿Qué vas a hacer?
Rojava arde, está ardiendo.

Por el autor, Falcata.


Poema: La hierba crece

Desde el Donbass se escupe
alboradas de sangre en las
trincheras.
Un tifón de enraizadas bestias
se eleva en su horizonte.

Las clavículas emohecen
aferrándose al suelo
Y el hombre mira y esclama
aún muerto:
¡La hierba crece!
¡La hierba crece!

La metralla no contendrá
las irremediables semillas de
la primavera,
las primeras aguas
o las primeras fieras.

La metralla no contendrá
la vida; en cien años se
levantará un bosque
donde huído el hombre,
aún muerto, alentará:
¡La hierba crece!
¡La hierba crece!

Por el autor, Falcata.

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